Cómo usar ChatGPT de manera eficiente para abogados

Limitaciones de la ventana de contexto de ChatGPT de las que nadie te avisa

IA Y DERECHO

10/9/202612 min read

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Una guía práctica para investigar, analizar expedientes y redactar documentos jurídicos con inteligencia artificial, sin perder tiempo ni delegar el criterio profesional.

La inteligencia artificial puede acelerar una parte importante del trabajo jurídico: ordenar antecedentes, comparar documentos, detectar inconsistencias, organizar argumentos, preparar borradores y explorar líneas de investigación.

Sin embargo, utilizar ChatGPT eficazmente no consiste simplemente en escribir una instrucción y esperar una respuesta. Tampoco consiste en elaborar el prompt más extenso posible.

La clave está en elegir bien la tarea, proporcionar el contexto necesario, verificar los resultados y reconocer cuándo conviene utilizar otra herramienta.

Esta guía propone un método de trabajo para abogados argentinos, con especial atención a la investigación jurídica, la redacción de escritos y el análisis de expedientes.

1. No todas las tareas jurídicas requieren la misma estrategia

Uno de los errores más frecuentes es utilizar el mismo procedimiento para cualquier encargo.

No es lo mismo pedirle a ChatGPT que redacte una comunicación breve que solicitarle que analice un expediente de cientos de páginas, reconstruya su historia procesal y prepare un escrito que dependa de la relación entre numerosos documentos.

Podemos distinguir cuatro grandes grupos de tareas.

A. Tareas breves y delimitadas

Ejemplos:

  • Mejorar la redacción de un párrafo.

  • Preparar una comunicación formal.

  • Resumir una cláusula contractual.

  • Elaborar una lista de preguntas para una reunión.

  • Proponer una estructura inicial para un escrito.

En estos casos, suele ser suficiente proporcionar la instrucción, el texto de base y las condiciones que debe respetar la respuesta.

No hace falta convertir una tarea sencilla en un proyecto de investigación.

B. Análisis de un problema jurídico concreto

Ejemplos:

  • Examinar las consecuencias de una modificación legislativa.

  • Comparar dos interpretaciones jurídicas.

  • Identificar argumentos favorables y contrarios a una pretensión.

  • Analizar los requisitos de procedencia de una acción.

Acá es importante delimitar la jurisdicción, la materia, el período temporal relevante y las fuentes que deben considerarse.

Si el problema depende de legislación o jurisprudencia vigente, conviene investigar las fuentes antes de utilizar las conclusiones para redactar.

C. Redacción basada en un expediente

Ejemplos:

  • Contestar un traslado.

  • Preparar un alegato.

  • Impugnar una liquidación.

  • Contestar una demanda.

  • Solicitar una medida procesal a partir de los antecedentes del caso.

Estas tareas requieren algo más que conocimientos jurídicos generales. La respuesta debe ser compatible con los hechos, la prueba, las presentaciones anteriores, las resoluciones judiciales y la estrategia procesal.

Un escrito puede ser jurídicamente correcto en abstracto y resultar inadecuado para el expediente concreto.

D. Investigación o análisis de múltiples expedientes

Cuando es necesario relacionar numerosos procesos, comparar estrategias, detectar patrones o reconstruir información distribuida entre distintos casos, puede resultar insuficiente trabajar exclusivamente mediante una conversación.

En esos escenarios, puede justificarse el uso de sistemas de recuperación documental, bases de datos, índices o herramientas especializadas.

La regla es sencilla: la complejidad de la solución debe responder a la complejidad real de la tarea.

2. Cómo formular una instrucción útil

Un buen prompt no necesita ser innecesariamente largo. Necesita comunicar con precisión qué se espera del modelo y qué condiciones debe respetar.

Para una tarea jurídica, conviene especificar cinco elementos:

  1. Rol funcional: qué clase de asistencia se solicita.

  2. Objetivo: qué resultado concreto debe producir.

  3. Contexto: qué antecedentes, documentos y datos son relevantes.

  4. Restricciones: qué no debe hacer, qué hechos no puede presumir y qué fuentes debe utilizar.

  5. Formato de salida: cómo debe presentarse el resultado.

Por ejemplo, no es lo mismo pedir:

Analizá este caso y prepará una estrategia.

Que formular una instrucción como esta:

Analizá los antecedentes que te proporciono para identificar los argumentos jurídicos disponibles para la parte actora. Separá los hechos acreditados de las afirmaciones de las partes y de las inferencias posibles. Identificá las pruebas que respaldan cada hecho relevante, las debilidades de la posición y las cuestiones que requieren verificación. No inventes hechos, normas ni precedentes. Antes de proponer una estrategia, indicá qué información falta y qué aspectos podrían modificar la conclusión.

La segunda instrucción delimita mejor el trabajo y permite controlar la respuesta.

OpenAI también recomienda formular instrucciones claras, proporcionar contexto suficiente y realizar correcciones específicas en lugar de pedir mejoras genéricas. Puede consultarse su guía oficial de buenas prácticas para ChatGPT.

3. El expediente no es solamente un documento: es una secuencia de decisiones

En el trabajo jurídico, el orden temporal importa.

Una demanda, una contestación, una resolución, una prueba producida y una presentación posterior no son piezas independientes. Cada una modifica el estado del proceso y condiciona lo que puede hacerse después.

Por eso, al trabajar con un expediente, no conviene pedir únicamente un resumen general.

Es preferible organizar el análisis en etapas:

Primera etapa: inventario documental.

Identificar qué documentos están disponibles, sus fechas, su función procesal y las posibles faltantes.

Segunda etapa: reconstrucción de los antecedentes.

Elaborar una cronología que distinga entre hechos alegados, hechos reconocidos, prueba producida y decisiones judiciales.

Tercera etapa: identificación de cuestiones relevantes.

Precisar qué se encuentra controvertido, qué está resuelto, qué permanece pendiente y qué consecuencias tiene cada decisión.

Cuarta etapa: definición de la tarea.

Una vez reconstruido el contexto, solicitar el análisis o la redacción concreta.

Este procedimiento permite detectar errores antes de que se trasladen al escrito final. También facilita revisar si una conclusión depende de un hecho no acreditado o de una resolución que fue interpretada incorrectamente.

No siempre es necesario ejecutar todas estas etapas. En un trámite sencillo, puede bastar con una instrucción directa. La metodología debe adaptarse al expediente.

4. El contexto importa, pero más contexto no siempre significa mejores resultados

Una de las principales ventajas de los modelos de lenguaje es su capacidad para procesar grandes cantidades de información. Sin embargo, la extensión máxima que un sistema admite no garantiza que toda la información resulte igualmente accesible o relevante durante una tarea prolongada.

Conviene distinguir tres conceptos:

  • Capacidad de carga: cuánto material permite incorporar una herramienta.

  • Contexto efectivo: qué información se encuentra disponible para el modelo en una interacción determinada.

  • Utilización del contexto: qué información logra recuperar, relacionar y aplicar correctamente al responder.

Estos conceptos están relacionados, pero no son equivalentes.

La documentación de OpenAI explica que la función de memoria de ChatGPT no conserva necesariamente todos los detalles de cada conversación y que selecciona información relevante según el contexto. La memoria entre conversaciones, por otra parte, no debe confundirse con la totalidad del historial disponible dentro de una conversación.

Puede consultarse la documentación oficial sobre la memoria de ChatGPT.

De esta distinción surge una recomendación práctica: no conviene depender exclusivamente de que el modelo recuerde todo lo que se discutió anteriormente.

En trabajos extensos, es útil mantener un registro externo con:

  • Los hechos que se consideran relevantes.

  • Las fuentes documentales que respaldan cada hecho.

  • Las instrucciones que deben respetarse.

  • Las decisiones de trabajo ya adoptadas.

  • Las cuestiones pendientes de resolución.

  • Las condiciones que debe cumplir el resultado final.

Ese registro puede ser tan sencillo como un documento de texto. No es necesario construir un sistema de inteligencia artificial para mantenerlo.

Tampoco corresponde afirmar que ChatGPT pierde necesariamente información en cada iteración. La forma en que se administra el contexto depende del producto, el modelo y las funciones utilizadas. Lo importante para el profesional es no asumir una continuidad perfecta sin verificarla.

5. Cómo evitar las iteraciones interminables

Un problema frecuente en las tareas complejas es que cada respuesta genera nuevas observaciones, cada observación provoca una nueva versión y el trabajo continúa sin llegar a un resultado satisfactorio.

La conversación parece avanzar, pero no necesariamente converge.

Una causa posible es que una corrección mejore un aspecto y deteriore otro. Por ejemplo, una nueva versión puede reforzar un argumento y, al mismo tiempo, omitir una prueba relevante o contradecir una decisión anterior.

Para reducir ese riesgo, conviene trabajar con objetivos de revisión concretos.

En lugar de solicitar:

Mejorá el escrito.

Puede indicarse:

Revisá el borrador exclusivamente para verificar si todos los hechos relevantes están respaldados por los antecedentes proporcionados. Identificá las afirmaciones sin respaldo y señalá las omisiones. No reescribas todavía el documento.

Después de resolver esa revisión, puede abordarse otro objetivo, como la coherencia jurídica o la calidad de la argumentación.

Un método práctico consiste en separar cuatro controles:

  1. Control fáctico: ¿los hechos coinciden con el expediente?

  2. Control jurídico: ¿las normas y los precedentes son aplicables y están correctamente interpretados?

  3. Control argumental: ¿la conclusión se desprende de las premisas y responde al problema planteado?

  4. Control formal: ¿el escrito cumple los requisitos de estructura, tono y presentación?

No hace falta repetir los cuatro controles en cada vuelta. Deben aplicarse cuando corresponda y dejar constancia de las cuestiones pendientes.

También es importante establecer un criterio de cierre. Una vez cumplidos los requisitos definidos, el modelo debe entregar la versión final y señalar, por separado, cualquier cuestión que no haya podido verificar.

No toda observación nueva justifica reabrir el análisis completo.

6. Investigación jurídica: las fuentes no son opcionales

ChatGPT puede ayudar a formular hipótesis, localizar cuestiones relevantes, organizar argumentos y explicar problemas jurídicos. Pero una respuesta convincente no constituye, por sí misma, una fuente jurídica.

En una investigación profesional, conviene distinguir:

  • La explicación general que proporciona el modelo.

  • Las normas y los precedentes que efectivamente existen.

  • La interpretación que se propone a partir de esas fuentes.

  • Las conclusiones que todavía requieren comprobación.

Cuando se solicite jurisprudencia, es recomendable pedir los datos necesarios para identificar el precedente: tribunal, fecha, carátula, número de expediente o identificación oficial cuando estén disponibles, y enlace a la fuente.

Después debe comprobarse que el fallo existe, que el texto consultado corresponde al precedente identificado y que la doctrina invocada surge realmente de sus fundamentos.

La misma precaución se aplica a las normas. Deben verificarse su texto, vigencia, ámbito de aplicación y relación con el problema analizado.

Un modelo puede generar una referencia inexistente, atribuir a un tribunal una afirmación que no formuló o combinar fragmentos de fuentes diferentes. También puede citar una norma real que no resulta aplicable al caso.

Para reducir esos riesgos, es útil trabajar en dos etapas:

Primero, investigar y verificar las fuentes.

Después, argumentar y redactar a partir de las fuentes comprobadas.

Si el objetivo es publicar un artículo jurídico, conviene conservar una bibliografía verificable y registrar qué afirmaciones se apoyan en cada fuente. De ese modo, la revisión editorial no depende de reconstruir la investigación desde cero.

7. Elegir la herramienta adecuada es parte del trabajo profesional

No existe una obligación de utilizar una única plataforma para todas las tareas.

Un abogado puede utilizar ChatGPT para explorar alternativas, otra herramienta para realizar una investigación documental, un modelo local para procesar información y un editor convencional para preparar el documento definitivo.

La elección debe basarse en resultados observables:

  • Calidad de la respuesta.

  • Fidelidad a los documentos.

  • Capacidad para trabajar con el volumen de información necesario.

  • Tiempo requerido para llegar al resultado.

  • Posibilidad de verificar las fuentes.

  • Privacidad, seguridad y condiciones de uso.

  • Costo total de la herramienta y del trabajo de revisión.

Una plataforma puede resultar excelente para redactar una comunicación breve y poco conveniente para analizar un expediente muy extenso. Otra puede ser más eficaz en la investigación, pero requerir más intervención para producir un escrito con el estilo profesional buscado.

La comparación relevante no es cuál modelo parece más inteligente en abstracto, sino cuál resuelve mejor la tarea concreta.

¿Cuándo conviene recurrir a una solución técnica propia?

La ingeniería de software tiene sentido cuando existe una necesidad que las herramientas disponibles no resuelven satisfactoriamente.

Por ejemplo:

  • Un expediente supera los límites prácticos de procesamiento.

  • Es necesario recuperar información de miles de documentos.

  • Deben relacionarse hechos, pruebas y decisiones de múltiples procesos.

  • Una tarea repetitiva exige automatización.

  • Se necesita trazabilidad sistemática entre afirmaciones y fuentes.

En esos casos pueden evaluarse mecanismos de búsqueda documental, índices, recuperación aumentada por generación (RAG), bases de datos o sistemas de análisis especializados.

Pero esas soluciones tienen costos de desarrollo, mantenimiento y control. Si una herramienta existente resuelve eficazmente el problema, desarrollar una alternativa puede ser innecesario.

La regla es no confundir una limitación interesante desde el punto de vista técnico con un problema que realmente justifique invertir recursos.

8. Confidencialidad y protección de datos

Antes de cargar un expediente en una plataforma externa, el profesional debe evaluar la información que contiene y las condiciones del servicio utilizado.

En el ámbito argentino, esa evaluación debe contemplar, entre otras cuestiones, el deber de confidencialidad profesional, las obligaciones aplicables a los datos personales y las medidas de seguridad pertinentes. La Ley 25.326 regula la protección de datos personales y contempla principios relativos a su tratamiento, seguridad y confidencialidad. El artículo 156 del Código Penal contempla la revelación injustificada de secretos conocidos por razón del oficio o la profesión, bajo los presupuestos de esa norma.

Fuentes oficiales:

Como medidas prácticas, conviene:

  • Eliminar o reemplazar nombres, DNI, domicilios y otros identificadores cuando no sean necesarios para la tarea.

  • Evitar cargar información especialmente sensible sin una evaluación previa de los riesgos y de las condiciones del servicio.

  • Revisar las políticas de tratamiento, conservación y eliminación de datos de la plataforma.

  • Comprobar los controles de acceso y la configuración de privacidad disponibles.

  • No asumir que un chat temporal, la eliminación de una conversación o la desactivación del entrenamiento resuelven por sí solos todas las cuestiones de confidencialidad.

En ChatGPT, las cuentas personales ofrecen controles para decidir si las conversaciones nuevas se utilizan para mejorar los modelos. Esa configuración es distinta de la memoria y de la conservación de los archivos. Las condiciones pueden variar según el producto y el tipo de cuenta. La información vigente debe consultarse en la documentación oficial sobre controles de datos.

La anonimización también debe ser efectiva: quitar el nombre de una persona no siempre impide identificarla a partir de la combinación de fechas, lugares, circunstancias y otros datos.

La decisión de utilizar una herramienta externa debe ser compatible con las obligaciones profesionales aplicables. La revisión humana del resultado no reemplaza esa evaluación.

9. Un flujo de trabajo práctico para la redacción de escritos

Para un escrito de cierta complejidad, puede utilizarse el siguiente procedimiento.

Paso 1. Definir el resultado.

Precisar qué presentación debe elaborarse, cuál es su finalidad y qué decisión o efecto se busca.

Paso 2. Proporcionar los antecedentes relevantes.

Incorporar el expediente o los documentos necesarios, identificando qué materiales son completos y cuáles son parciales.

Paso 3. Solicitar una reconstrucción verificable.

Pedir una cronología, una lista de hechos relevantes, las pruebas correspondientes y las cuestiones procesales pendientes.

Paso 4. Identificar los vacíos.

Solicitar que se indiquen las contradicciones, los datos faltantes y los puntos que podrían cambiar la estrategia.

Paso 5. Definir la línea argumental.

Examinar las alternativas, sus fundamentos, sus riesgos y las posibles objeciones.

Paso 6. Redactar.

Preparar el borrador a partir de los antecedentes y las fuentes comprobadas, sin incorporar hechos no acreditados ni citas no verificadas.

Paso 7. Controlar el resultado.

Contrastar el texto con el expediente, las instrucciones profesionales, las normas aplicables y los requisitos procesales.

Paso 8. Cerrar.

Entregar una versión final identificable, acompañada de una lista breve de las cuestiones que requieren revisión humana, si las hubiera.

Para tareas sencillas, este flujo puede reducirse a dos o tres pasos. Para un expediente complejo, puede ser conveniente conservar un registro de las decisiones y los cambios realizados.

El objetivo no es cumplir un ritual, sino evitar que el trabajo dependa exclusivamente de la continuidad de una conversación.

10. Lista de control antes de utilizar un resultado

Antes de incorporar una respuesta de ChatGPT a un trabajo profesional, conviene verificar:

  • ¿La respuesta cumple exactamente la tarea solicitada?

  • ¿Los hechos coinciden con los documentos originales?

  • ¿Se distinguen los hechos acreditados de las afirmaciones y las inferencias?

  • ¿Las normas y los precedentes citados existen y son aplicables?

  • ¿Se verificaron la vigencia normativa y los requisitos procesales?

  • ¿La argumentación es coherente con las decisiones anteriores?

  • ¿Se omitió algún antecedente que pueda modificar la conclusión?

  • ¿El documento respeta las instrucciones de formato y estilo?

  • ¿Se revisaron los riesgos de confidencialidad y protección de datos?

  • ¿El resultado está listo para la revisión profesional y no es simplemente otra versión preliminar?

Esta lista no garantiza que el documento sea correcto. Sirve para convertir una revisión intuitiva en un procedimiento más sistemático.

Conclusión: utilizar la inteligencia artificial sin delegar el criterio profesional

ChatGPT puede ser una herramienta útil para el trabajo jurídico, pero su eficacia depende de la tarea, el contexto, la calidad de las instrucciones y los controles aplicados al resultado.

No siempre hace falta un prompt más sofisticado, una ventana de contexto mayor o una arquitectura propia. A veces alcanza con delimitar mejor el encargo. En otros casos, conviene cambiar de herramienta o invertir en una solución técnica específica.

La decisión profesional consiste en reconocer esa diferencia.

La inteligencia artificial debe reducir el trabajo necesario para obtener un resultado confiable, no multiplicar las iteraciones para producir una respuesta aparentemente mejor.

Para un abogado, el objetivo no es conversar indefinidamente con un modelo. Es obtener un producto de trabajo verificable, adecuado al caso y listo para ser evaluado bajo su propia responsabilidad profesional.

Nota editorial: las funciones y condiciones de las plataformas de IA cambian con frecuencia. Conviene verificar la documentación oficial del servicio utilizado antes de aplicar recomendaciones sobre límites, memoria, archivos o privacidad.

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